martes, 24 de junio de 2014

Ampliación del campo de batalla

Durante mucho tiempo has creído en la existencia de otra orilla; ya no. Sin embargo, sigues nadando, y con cada movimiento estás más cerca de ahogarte.

Necesitamos la aventura y el erotismo, porque necesitamos oírnos repetir que la vida es maravillosa y excitante; y está claro que sobre esto tenemos ciertas dudas.

Vivir en todos sus aspectos una autodestrucción silenciosa junto al placer manifiesto de los otros. Así tenía que transcurrir su adolescencia, y así transcurrió.

En efecto, nada justificaba mi presencia allí. Ni en ninguna otra parte, a decir verdad.

Mira, he hecho cálculos; podría pagarme una puta por semana; los sábados por la noche estaría bien. A lo mejor acabo haciéndolo. Pero sé que algunos hombres pueden tener lo mismo gratis, y además con amor. Prefiero intentarlo; de momento, prefiero seguir intentándolo.

Sé que, aun aplastado entre los hierros de su 205 GTI, ensangrentado, con su traje negro y su corbata dorada, en la autopista casi desierta, seguía presentando batalla en el corazón, el deseo y la voluntad de la batalla. 

1 comentario:

  1. GUAU.
    volver abriendo paso de una patada, abriendo la puerta grande, querida.

    ResponderEliminar