viernes, 9 de mayo de 2014

Noches blancas

"Y el instante se desvanece, y tal vez mañana veremos de nuevo la misma mirada perdida y soñadora de antes, el mismo rostro pálido, los rasgos de una tristeza mortal que llora una efímera pasión. y nos afligimos porque esa estéril belleza se haya marchitado para siempre, que haya brillado tan engañosa e ineficazmente ante uno, y lamentamos no haber siquiera tenido tiempo para amarla..."

"Soy un soñador, y tan poco apto para la vida real, que necesito volver a vivir en mis sueños momento tan felices como éste."

"A decir verdad, en algunos momentos está dispuesto a creer que esa vida no es una excitación de los sentidos, ni un espejismo, ni un engaño de la fantasía, sino algo real, auténtico, palpable."

"Cree, a pesar suyo, que hay algo vivo, palpable, en sus sueños incorpóreos. ¡Y qué engaño!"

"Porque el futuro es otra vez la soledad, esta vida triste e inútil. Y, ¿cuál será en adelante el tema de mis sueños, ahora que he conocido la realidad de la dicha junto a usted?"

"Y -me pregunto-, ¿para qué sirve la fantasía cuando uno está triste?"

"¡Qué triste es estar solo, completamente solo, y no poder llorar sobre el pasado, porque todo lo perdido era el vacío, la nada, un estéril sueño...!"

"Y es que, cuando somos desgraciados, sentimos más profundamente el dolor de los demás. el sentimiento no se dispersa, sino que se reconcentra."

"¡Y qué insoportables son a veces las personas felices!"

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